Atlantic Surf Route, Uno de los mejores surfaris de mi vida
Buenos días, me llamo David y soy de San Fernando, Cádiz. Llevo 25 de los casi 40 años que tengo obsesionado con este deporte, el surf y cuando vi que podría alquilarme una furgoneta camperizada para hacer esta ruta sabía que tenía que hacerla, siempre había soñado con tener una camper van y pegarme un viaje así, como muchos de nosotros, y aunque he estado en Portugal y el norte más de una vez, incluso en el extranjero en lugares emblemáticos como Bali o México, una ruta así… a tu ritmo, sin prisas, ni vuelos, ni obligaciones siempre estuvo en mi cabeza, así que se lo comenté a dos colegas y nos dispusimos a hacerla.
No soy el mejor surfero del mundo técnicamente hablando, pero mi meta nunca ha sido ser “bueno”, mi reto ha sido siempre disfrutar como el primer día que entré al agua y eso es lo realmente importante, no? En este surf trip por España y Portugal ha cambiado aún más mi perspectiva. Por un lado he surfeado con longboard olas tranquilas, largas, con condiciones glassy, casi perfectas y en lugares idílicos como Rodiles, Salinas, Malpica, Lagide, Figeira de Foz, Ribera de Illa o Caños de Meca pero al mismo tiempo he querido enfrentarme con la tabla corta a retos que pensaba que estaban fuera de mis capacidades. Algunas de las mejores olas de toda Europa como Mundaka, Meñakoz, Supertubos, Pedra Branca, Beliche o Trafalgar con condiciones fuertes y que me han hecho incluso rejuvenecer aunque sea psicológicamente.
Ha sido uno de los mejores surfaris de mi vida y no sólo por poder surfear casi a diario. Hemos visto paisajes espectaculares a lo largo del redorrido, atardeceres impresionantes, hecho amigos para siempre en País Vasco, Asturias o Galicia (el rollito entre furgoneteros es especial). Disfrutado del espectáculo de los pros en Supertubos con condiciones increíbles, Hemos sido los primeros en el agua cogiendo SOLOS olas de ensueño con las condiciones perfectas (la sensación de despertarte y en tres minutos estar en algunas de las mejores olas sin gente es inigualable), y qué decir de la gastronomía de toda la ruta…. una delicia.
En conjunto, una experiencia genial. Desconectas de la rutina, tienes tiempo para todo, aparcas el estrés y entras en “modo disfrute”, puedes moverte dónde y cuándo quieras, etc…. Pero sobretodo porque no necesitas tener nivelazo, ya que te encuentras olas de todo tipo, fondos, tamaños, etc. El límite te lo pones tú.
Además las furgonetas son muy nuevas y vienen perfectamente preparadas. Un auténtico placer.
GRACIAS CARACOLVAN !!!!







